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jueves, 5 de mayo de 2011

UNA GUIA SENCILLA PARA SER VEGETARIANO

Y AHORA, ¿QUÉ DEBO COMER?

En la etapa de transición, vimos como sustituimos la carne por varios alimentos de origen vegetal, que son ricos en proteínas y en sabor. La idea, como lo planteamos es hacer un cambio manteniendo nuestras costumbres alimenticias, pero, debemos tener en cuenta que una vez escogemos una dieta vegetariana, y nos enfrentemos a problemáticas como el aumento o la pérdida de peso; y esto algunas veces por el desconocimiento de las infinitas opciones de una alimentación vegetariana.

En este sentido, es importante, que encontremos, la manera de relacionarnos correctamente con la comida, es decir, comprender que con la alimentación vegetariana se nos abre infinidad de posibilidades, y estas deben ser equilibradas en aras de evitar problemas, que nos hagan desechara la idea de sacar la carne de nuestro plato.

Preguntarnos, ¿Que debo comer? ¿Puedo mantenerme saludable, con una alimentación vegetariana? ¿Me aburriré de ser vegetariano?, es apenas lógico a este punto, para eso debemos aprender algunos detalles de nutrición: 

PRIMER NIVEL: Es la base de la Pirámide o base, se encuentran los cereales, el pan, el arroz, tortillas, harinas, las papas y las leguminosas frescas. Este grupo de alimentos aporta la mayor parte de las calorías que un individuo sano consume al día. La cantidad que se consume debe ser proporcional al gasto energético de cada persona, el que a su vez está condicionado por su edad y sexo y actividad física. Así las personas mas activas, que gastan una mayor cantidad de energía, pueden consumir una mayor cantidad de estos alimentos que las `personas sedentarias de su misma edad y sexo.


SEGUNDO NIVEL: Mirado desde la base, está dividido en dos compartimentos, donde se ubican las verduras y las frutas, respectivamente. Estos grupos son muy importantes su aporte de vitaminas, especialmente las antioxidantes, y por su contenido de fibra. Se debe tratar de estimular su consumo en todos los grupos de edad.

TERCER NIVEL: Ubicado al centro de la Pirámide, y proporcionalmente menor que los anteriores, también está subdividido en dos partes: el grupo de los lácteos y leguminosas secas. El grupo de los lácteos es particularmente importante por su aporte de calcio y proteínas de alto valor biológico. Todas las personas deben tratar de consumir leche diariamente. Se recomienda a personas con sobrepeso u obesidad preferir las leches semidescremadas o descremadas, que mantienen su aporte de nutrientes esenciales con un menor contenido de grasas calóricas.

 
CUARTO NIVEL: El penúltimo nivel de la Pirámide es un compartimento relativamente pequeño que agrupa a los aceites, grasas, mantequilla, margarina y a aquellos alimentos que contienen una importante cantidad de grasas, como las aceitunas, nueces, y maní. En este grupo, se recomienda preferir los aceites vegetales de maravilla, oliva, canola, soya y los alimentos como paltas y aceitunas, por que contienen ácidos grasos esenciales para el organismo. El consumo debe ser moderado, de acuerdo a las necesidades energéticas del individuo. En todos los casos se recomienda tener un bajo consumo de grasas de origen animal, por su contenido de ácidos grasos saturados y colesterol.

QUINTO NIVEL: Es el compartimento más pequeño y es allí donde se ubican el azúcar, la miel y los alimentos que los contienen en abundancia. Se recomienda que el consumo de estos alimentos sea moderado en todos los grupos.

LA VARIEDAD ES LA CLAVE!!!!

La dieta vegetariana supone un cambio en la manera de cocinar y de comprar sus alimentos, y si queremos ser extra-saludables, llevar de manera correcta hábitos alimenticios. Así entonces, en nuestra próxima entrada, discutiremos tips de buenos hábitos alimenticios para sostenernos en esta nueva forma de vida natura, el vegetarianismo!!!!!

Ensalada de espirales con guisantes

Ingredientes 

  • 400 g. de espirales (pasta de trigo)
  • 250 g. de guisantes.
  • 2 tomates maduros.
  • 1 pimiento rojo pequeño.
  • 1 pimiento amarillo pequeño.
  • 1 pimiento verde pequeño.
  • 2 limones.
  • 50 ml. de aceite.
  • 1 cucharadita de mostaza verde.
  • 1 ramita de albahaca.
  • 3 hojas de menta fresca.
  • Sal y pimienta.

Elaboración

  • Cocer primero los guisantes en agua hirviendo con un poco de sal, cortar los pimientos en dados muy pequeños y cortar de la misma forma los tomates limpios de piel y semillas.
  • Batir dentro de un recipiente el aceite con un poco de sal y pimienta, añadir el zumo de limón y la mostaza, seguir batiendo hasta conseguir una salsa emulsionada, añadiendo por último la menta y la albahaca bien picadas.
  • Cocer a parte la pasta en abundante agua hirviendo con sal. Cuando la pasta esté al dente escurrir, enfriar bajo el grifo con agua fría y colocar en una fuente.
  • Incorporar a la pasta los pimientos, los tomates y los guisantes y aliñar con el aderezo  de menta y albahaca. Reservar en el frigorífico hasta que la vayamos a servir.



lunes, 2 de mayo de 2011

UNA GUÍA SENCILLA PARA SER VEGETARIANO

En anteriores publicaciones, hemos hablado de las razones para ser vegetariano, sus beneficios y las bondades de uno de los componentes más importantes de la alimentación vegetariana, la soya, no sólo por su valor nutricional, sino su delicioso sabor y por la gran versatilidad que tiene a la hora de cocinar.
Pero, en esta y próximas publicaciones, nos ocuparemos de un tema muy importante: CÓMO ser un vegetariano saludable.

Así entonces, la primera temática que abordaremos, es la transición, como aquel momento en el que después de haber evaluado las circunstancias de salud de cada uno, las implicaciones ecológicas y económicas del consumo de carne y de haber explorado la cantidad de beneficios que nos trae ser vegetariano, tomamos la decisión de cambiar nuestros hábitos alimenticios: SACAR LA CARNE DE NUESTRO PLATO.

Esta determinación, puede ser difícil, especialmente cuando todas las personas que nos rodean, son consumidoras de carne, de ahí la importancia de aprender sobre alimentación vegetariana y participar de nuestra propia comida.

Ahora sí, ¿CÓMO REALIZAR LA TRANSICIÓN? 

Es importante tener en cuenta que, mucha gente se hace vegetariana de la noche a la mañana, mientras que otras hacen el cambio gradualmente. Haz lo que funcione mejor para ti.

1.   Comienza por “vegetalizar” comidas que ya comes: cocina empanadas vegetales, paella vegetariana y arroz con leche. Reemplaza la carne en recetas favoritas por croquetas de lentejas, rollo de gluten o rollo de garbanzos, que actualmente se consiguen en los diferentes supermercados o restaurantes vegetarianos.
2.   Lee las etiquetas. Muchas de las sopas en lata que probablemente ya tomas son vegetarianas. Muchos panes, galletas saladas y dulces, pastelitos dulces, cereales, sopas, aderezos para ensalada, salsas para pasta, margarinas y dulces no contienen ingredientes animales.
3.   Prueba imitaciones de carne. En los supermercados y tiendas de alimentos naturales ya es muy fácil conseguir hamburguesas vegetarianas, “jamón”, “perros calientes”, “pavo” y “chorizos” hechos de soya y otros ingredientes sin carne. Prueba diferentes marcas para decidir cuál es tu favorita.
4.   Explora las tiendas naturistas de la ciudad, allí encontrarás maravillosos productos que no sabías que existían: entradas de pasta y salsas para el microondas, productos de imitación a la carne que pueden utilizarse en tus recetas favoritas.
5.   Explora la gran cantidad de alimentos vegetarianos populares en otros países, como el humus, el curry de verduras, el falafel (deliciosas “albóndigas” del Medio Oriente), el tempe, seitan y otros productos vegetarianos.
¡Busca en tu supermercado!
Las frutas, jugos, vegetales, nueces, mantequilla, arroz, maíz, granos, frijoles, las aceitunas y la mayoría de las jaleas no contienen productos animales. Tampoco los panes, galletas saladas y dulces, pastelitos dulces, cereales, sopas, aderezos para ensalada, salsas para pasta, margarinas y golosinas.

No necesitas fuerza de voluntad. Existen fabulosos productos de imitación para satisfacer tus deseos. La mayoría de los supermercados ahora venden lo básico, incluyendo salchichas y hamburguesas vegetarianas, y las tiendas naturistas venden aún más: desde salchichas de soya hasta tofu ahumado. Todos tenemos gustos diferentes, así que no te rindas si el primer producto imitación no te apetece. Si no puedes encontrar lo que buscas, pregunta.

¿Quién no se aburriría?
La mayoría de los nuevos vegetarianos descubren con sorpresa que ahora tienen más opciones culinarias que antes. Por ejemplo, muchos agregan platos de Tailandia y la India (el curry es uno de los favoritos), tofu frito y cazuelas vegetarianas al menú diario. Y gracias a las imitaciones de carne, los vegetarianos todavía pueden disfrutar de sus platos favoritos. Para ideas de recetas, pide prestado o invierte en algunos buenos libros de cocina vegetariana.

Explorar todos estos aspectos puede ayudarnos a que la transición no trastorne nuestro metabolismo, ni afecte las relaciones interpersonales, por las supuestas limitaciones de la alimentación vegetariana.

Lo mejor de todo y lo más importante, es que de aquí en adelante se nos abre un mundo de sabores, texturas, olores y colores, que siempre van a gratificar nuestro organismo, manteniéndonos saludables.


Por último, una receta sencilla, para aquellos que quiera comenzar  a experimentar las delicias del Arte de la Cocina Vegetariana: 

Sopa de soya
1 libra de soya
1 zanahoria grande
½ kilo de papa criolla
½ kilo de papa Capira
1 tallo de apio
1 pimentón fresco pequeño
2 hojas de laurel
1 cucharada de cúrcuma y sal
Preparación
Remojamos la soya por 12 horas, al día siguiente la juagamos bien, y la ponemos a cocinar con el laurel, la cúrcuma y la sal, por espacio de 20 minutos. Luego le agregamos los demás ingredientes y cocinamos por 20 minutos más.